La desinfección de la incubadora es otro de los temas importantes a tener en cuenta cuando utilizamos el equipo periódicamente.

Una mala limpieza y desinfección da lugar a la formación de hongos  o la multiplicación de bacterias que pueden contaminar los huevos o  enfermar a los pollitos.

Si quiere tener buenos resultados  en el proceso de incubación debe poner su mejor esfuerzo en cada parte del proceso.

La limpieza se realiza inicialmente pasando un trapo con agua jabonosa y luego enjuagando todas las superficies de la misma forma. A continuación se pasa un trapo limpio humedecido con alcohol etílico (alcohol medicinal).

Si esto no remueve todas las manchas o suciedad se puede utilizar cualquier tipo de desinfectante de los que se utilizan para limpiar la cocina (si es sin aroma mejor). Lea las indicaciones del producto para usar las proporciones correctas.

Los desinfectantes actúan por contacto directo sobre las bacterias y en algunos casos podrá notar que el desinfectante no funciona, las manchas que tienen el equipo no se pueden remover. Generalmente sucede esto cuando las sales que contiene el agua con la que se lava la incubadora cubren las bacterias y no dejan que el desinfectante actúe. En estos casos puede limpiar el equipo con una solución de agua y vinagre en iguales cantidades (por ejemplo: media taza de agua y media taza de vinagre).

Pase esta solución con un  trapo limpio, deje actuar por media hora y luego pase otro trapo limpio solo humedecido en agua, para quitar la solución  anterior. En lo posible evite limpiar con esta solución las partes metálicas porque puede provocar corrosión (oxido).

Puede repetir la limpieza si es necesario. Deje abierta la incubadora para ventilar y que seque bien, luego aplique nuevamente el desinfectante y espere que actúe según las indicaciones del producto.

A continuación vuele a pasar un trapo húmedo solo con agua limpia en toda la superficie. Deje secar.

Con estos pasos es suficiente para asegurar una buena limpieza y desinfección del equipo.